Señor, no tengo que darte,
no tengo plata ni cosas preciosas,
no tengo bienes ni cosas honrosas,
¿qué te daré maestro?
Si tampoco tengo dones,
con que pudiera agradarte,
ni haciendas ni villas,
para poder ofrendarte.
Empezaré por darte,
como una ofrenda mecida,
mi corazón y mi vida,
en sacrificio perpetuo.
Y después de tú tomarla,
y moldearla con el Padre,
tendré mucho,mucho para darte.
Tendré dones y riquezas,
haciendas y muchas villas,
tendré cosas honrosas
y sobre todo una nueva vida!
11-9-03
Por: Angel L. Rivas Muñoz ©
viernes, 5 de octubre de 2007
Nada Que Darte
Publicado por
Angel
en
8:27
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario