El cielo está llorando!
Como llora mami desconsolada.
Esa bella perla de mi alma amada,
de las perlas preciosa Esmeralda!
Se oscurece el cielo en su negro ocaso,
como las penas quejambrosas, oh madre mía!
De mi alma y de mi pecho eterna agonía,
suspira mi ser por la amada mía.
Al llegar el alba, el cielo se queja,
dejando ver sus destellos resplandecientes,
así estalla en mi pecho bien ardiente,
la quejumbra, madre que me tortura!
Nada se puede hacer, la lluvía cae,
hay que estar quieto y verla caer!
si allá dentro en mi alma y mi ser,
llueve tanto o más que afuera.
Tanto dolor sientes mujer de los cabellos de plata,
que al mirarme sientes compasión,
se enternece así tú corazón,
y me abrazas cual a un niño.
¡Tengo miedo, madre! si todo lo he perdido,
si te perdiera a ti me moriría,
sin ti jamás viviría,
Tengo miedo, madre; tengo miedo!
Por: Ángel L. Rivas Muñoz ©
viernes, 5 de octubre de 2007
Mujer De Los Cabellos De Plata
Publicado por
Angel
en
9:19
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