La noche avanza arropando todo a su paso,
solitaria se ve marchando en su negro ocaso,
no se ve la luna tomándola del brazo,
ni tampoco se ve el cielo con su luz iluminando.
Iluminado están tus bellos ojos oh mujer!
tu mirada profunda se grabó en mi ayer,
olvidarla imposible se anido en ser,
no es lo que soy más lo que contigo seré.
Seré contigo como esa hermosa flor,
cuyos pétalos brillan cuando se riega con amor,
y abre con ternura a la llegada del calor,
exibiendo su belleza agradable y sencilla.
Sencilla es así mi amada y cariñosa,
no se puede comparar con una ni cien rosas,
virtudes hay en ti que son honrosas,
cualidades que la hacen muy especial!
Especial es y una mujer maravillosa,
por nada la cambiaría pues es valiosa,
de un espíritu afable y muy cariñosa,
así se siente mi ser desde que llegaste tú!
Tú que has dado a mi ser esperanza,
en medio de la tormenta has puesto templanza,
y cuando la noche en el cielo avanza,
siento que me abrazas con amor y ternura.
Ternura necesitamos todos alguna vez,
antes que se acerque velozmente la vejez,
y nos reclame el corazón que con dejadez,
le hemos dejado solo y ha rayado el alba esperando.
Esperándote vivo mi amada cada día,
con ansias te espero, oh reina mía!
mi corazón desfallece en agonía,
sólo si tú regresas, el viviría.
Por: Ángel L. Rivas Muñoz ©

2 comentarios:
Muy lindo, gracias
Muy lindo, gracias
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