Denle a esa mujer,
una tiza una crayola,
se impacienta y se controla,
enseñando la materia.
Español que es cosa seria,
muchos lo han aprovechado,
otros lo han desechado,
y no conocen el idioma.
No saben donde va la coma,
el signo de interrogación,
¡hay el signo de exclamación!
y todas las otras reglas.
Instruirse les enseña,
a ser unos hombres leales,
y no ludópatas reales,
profanando así el estro.
Si hicieran caso al maestro,
a Wittenberg llegarían,
el numen no quedaría,
vacio, sin entendimiento.
Esto que digo es cierto,
el maestro está preparado,
pero muchas veces olvidado,
entre pupitre y pizarra.
Por: Angel L. Rivas Muñoz ©
viernes, 28 de septiembre de 2007
Denise (acróstico)
Publicado por
Angel
en
9:42
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario