viernes, 28 de septiembre de 2007

Milagros (acróstico)


Mujer que por la vida
pasas haciendo el bien
y no mirando a quien
tu orgullo siempre está presente
Iluminada así tu mente
como el sol de medio día
te entregas día tras día
a tus labores cotidianas
Levantándote por las mañanas
dejando atrás a tu esposo
llegas con un muy grande gozo
ya dispuesta a trabajar
A lo mejor tendrás que enfrentar
situaciones que un milagro
en un día pésimo y largo
necesitan de inmediato
Gente llegarán y en un rato
los atiendes con holgura
es que en tu ser ya fulgura
el gran deseo de ayudar
Recorres el día para dar
lo máximo que de ti emana
para darle al alma humana
los dones que hay en ti
¦Oh quién pudiera decir aquí!
Con ahínco y convicción
que salga del corazón
si es que del corazón sale
Suplicar porque gente sabe
que en ti lo encontrarán
en otro sitio no hallaran
un verdadero milagro!

Por: Angel L Rivas Muñoz ©

Margarita (acróstico)


Margarita eres una flor,
llena de muchas virtudes,
tu fragancia y tu perfume,
eres una mujer sin igual.
A la distancia se puede mirar,
admirar toda tu belleza,
del ser madre la nobleza,
no se puede comparar.
Resuélvase en este cantar,
que le hablo a la mujer,
que me ha dado su querer,
cariño y delicadeza.
Gracias por tu pureza,
eres insuperable!
tus manos son curables,
te lo dice hoy tu esposo.
Y hoy lleno de gozo,
de paz y de armonía,
gracias te doy esposa mía,
Hermosa flor de mi vergel

Por: Ángel L. Rivas Muñoz ©

Gladys (acróstico)

Gaviota que vuelas por las alturas,
contra las tempestades te elevas velozmente,
buscando horizontes y nuevas fronteras,
para cumplir lo que tienes en mente.
La lluvia no puede detenerte,
sabes bien cual es tu sueño anhelado,
así te esmeras con gran sacrificio,
para cumplir lo que en tu corazón has trazado.
Adelante, aunque el viento disfrazado,
trate de imponerte su furia y su poder,
vuelas contra las grandes tempestades,
lo más importante es no ceder.
Dirigiéndote a lo que adelante puedes ver,
dejando atrás un inmenso torbellino,
nada te importe vuela con ansias,
a lo que sabes bien es tu destino.
Y si sabes lo secreto y lo divino,
que es sobreponerse volando sobre las olas,
aunque sabes que en tu peregrinaje,
te hallas quedado sola muy sola.
Siéntete dichosa pues llegará la hora,
cuando otras gaviotas se te acercarán,
para volar contigo sino morirán,
enseñándoles tú el camino de la felicidad!

Por: Angel L. Rivas Muñoz ©

Denise (acróstico)

Denle a esa mujer,
una tiza una crayola,
se impacienta y se controla,
enseñando la materia.

Español que es cosa seria,
muchos lo han aprovechado,
otros lo han desechado,
y no conocen el idioma.

No saben donde va la coma,
el signo de interrogación,
¡hay el signo de exclamación!
y todas las otras reglas.

Instruirse les enseña,
a ser unos hombres leales,
y no ludópatas reales,
profanando así el estro.

Si hicieran caso al maestro,
a Wittenberg llegarían,
el numen no quedaría,
vacio, sin entendimiento.

Esto que digo es cierto,
el maestro está preparado,
pero muchas veces olvidado,
entre pupitre y pizarra.

Por: Angel L. Rivas Muñoz ©

Lissette (acróstico)



La noche avanza arropando todo a su paso,
solitaria se ve marchando en su negro ocaso,
no se ve la luna tomándola del brazo,
ni tampoco se ve el cielo con su luz iluminando.
Iluminado están tus bellos ojos oh mujer!
tu mirada profunda se grabó en mi ayer,
olvidarla imposible se anido en ser,
no es lo que soy más lo que contigo seré.
Seré contigo como esa hermosa flor,
cuyos pétalos brillan cuando se riega con amor,
y abre con ternura a la llegada del calor,
exibiendo su belleza agradable y sencilla.
Sencilla es así mi amada y cariñosa,
no se puede comparar con una ni cien rosas,
virtudes hay en ti que son honrosas,
cualidades que la hacen muy especial!
Especial es y una mujer maravillosa,
por nada la cambiaría pues es valiosa,
de un espíritu afable y muy cariñosa,
así se siente mi ser desde que llegaste tú!
Tú que has dado a mi ser esperanza,
en medio de la tormenta has puesto templanza,
y cuando la noche en el cielo avanza,
siento que me abrazas con amor y ternura.
Ternura necesitamos todos alguna vez,
antes que se acerque velozmente la vejez,
y nos reclame el corazón que con dejadez,
le hemos dejado solo y ha rayado el alba esperando.
Esperándote vivo mi amada cada día,
con ansias te espero, oh reina mía!
mi corazón desfallece en agonía,
sólo si tú regresas, el viviría.
Por: Ángel L. Rivas Muñoz ©

Shailym (acróstico)



Si supieras hermosa mujer,
de ensueños y multiples encantos,
que te quiero tanto, tanto,
más de lo que me quieres tú a mí.
He esperado por ti,
como la noche a la mañana,
¿dónde estabas? ya tengo canas!
Pero al fin te he encontrado.
Amame mujer pues me he postrado,
suplicante de un poco de cariño,
llorando como un tierno niño,
en los brazos de su amada madre.
Incontrolables deseos de ser padre,
de tus lindos retoñitos,
esos hermosos pequeñitos,
que de tus entrañas mujer virtuosa,
Los veré nacer y serás dichosa,
al verlos con emoción,
jugando en cada rincón,
en las humildes praderas.
Y en las llanuras costeras,
de mi lindo Puerto Rico,
viviré junto a ti como rico,
una vida placentera.
Mujer, eres columna verdadera!
que forjas el porvenir de la patria mía,
Boriquén te dirá, gracias, hija mía,
al ser iniciadora de un lindo porvenir.




Por: Ángel L. Rivas Muñoz ©